miércoles, 16 de noviembre de 2011

Frente a la resignación, la indignación



(Foto: La Jornada)

Por: Francisco RIVAS LINARES

“La resignación es una de nuestras virtudes populares.
Más que el brillo de la victoria nos conmueve
la entereza ante la adversidad”.
(Octavio Paz. El laberinto de la soledad)


Y después de todo, ¿qué es la democracia para los michoacanos? ¿Cómo entendemos el factor democracia nosotros, los mexicanos?

Si nos atenemos a lo que se observa cíclicamente cada seis o tres años, la democracia quedaría reducida al acto de sufragar, nada más. Cruzar una boleta para hacernos creer que estamos eligiendo, cuando de antemano sabemos que son los partidos políticos los que se reservan el privilegio de seleccionar los candidatos.

Diez horas constituyen el espacio temporal de nuestra credulidad. Diez horas en que nuestra ingenuidad es persuadida de que vamos construyendo la democracia, para volver después a la actitud testimonial y quejumbrosa.

Constituimos una sociedad líquida. La precariedad de nuestros vínculos humanos consolida nuestra individualidad. Y entonces, por el temor a perder lo poco que se tiene, preferimos ajustarnos, como cualquier líquido, al molde que se nos destine.

Por eso funcionamos con cualquier político que se entronice. Por eso nos plegamos a sus dictados convertidos en leyes. Por eso nos conformamos que hayan tomado al país como su cosa nostra al estilo siciliano.

En la vida del escritor y Premio Nobel de Literatura Bernard Shaw, hay un pasaje anecdótico que traigo a mi memoria. Una delegación irlandesa lo buscó para hacerle saber lo mucho que sufrían por las decisiones de su gobernante. Los escuchó pacientemente. Cuando los quejosos le solicitaron consejo, sólo atinó a decirles… “Ser maltratado no es un mérito”.

En el alcance significativo de tal expresión, les estaba conminando a rebelarse, a la desobediencia de los ordenamientos injustos, a negarse a ser tratados como sujetos-objetos condenados a la resignación.

Y esa es nuestra pena, tener enquistada la resignación por el miedo social que nos han engendrado, un miedo que debilita nuestra capacidad de reacción. El adoctrinamiento sostenido a que nos someten los medios, van eliminando nuestra capacidad reflexiva. Y nos arrastran hacia un laberinto de miedos para inhabilitarnos, para deteriorar nuestros impulsos libertarios.

Ser maltratado no es un mérito, y para destruir tal mito, empecemos por juntar nuestros miedos, familiarizarnos con ellos para abatirlos. Hablemos del miedo a la muerte, a ser desaparecido, a la miseria, al desempleo. Hablemos del Miedo a gritar, a callar, a la soledad, a protestar. Cuántos miedos llevamos como pesados fardos en nuestros hombros. Miedos creados desde los ámbitos del poder para mantenernos con la cerviz gacha, miedos para implantarnos la lógica de la sumisión.

Mi escrito no es convocante al heroísmo individual. Mi escrito llama a la conformación de una sociedad autogestionaria que deje de delegar en los políticos temporaleros la proyección de su destino.

Cambiemos la resignación por la indignación y responsablemente construyamos juntos nuestra cultura emancipadora.

POR UNA SOCIEDAD SIN AGACHADOS: ¡NO MÁS SANGRE! ¡BASTA DE SANGRE!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Libertad de expresión y políticos temporaleros




Profesor Francisco RIVAS LINARES

En el acervo de la literatura mexicana destaca el libro “Canek, historia y leyenda de un indio maya” escrito por Ermilo Abreu Gómez.

El personaje de la obra, Jacinto Canek, fue un indígena maya que vivió de 1730 a 1761. Encabezó una rebelión indígena contra los españoles, convirtiéndose así en uno de los precursores de nuestra independencia. Su osadía le costó la vida, ya que fue sentenciado “… a ser roto vivo, atenaceado, quemado su cuerpo y esparcidas sus cenizas al viento”, acciones consumadas el 14 de diciembre de 1761.

Ermilo Abreu Gómez fue un destacado historiador y ensayista, miembro de la Academia Mexicana de la lengua. Falleció en la ciudad de México el 14 de julio de 1971.

Este escritor plasmó el pensamiento de Canek en la obra que he citado al inicio de este escrito. De la misma, tomo un fragmento para desarrollar mi tema en esta colaboración. Transcribo:

“Canek dijo: ¿Y para qué quieren libertad si no saben ser libres? La libertad no es gracia que se recibe ni derecho que se conquista. La libertad es un estado del espíritu. Cuando se ha creado, entonces se es libre aunque se carezca de libertad. Los hierros y las cárceles no impiden que un hombre sea libre, al contrario: hacen que lo sea más en la entraña de su ser. La libertad del hombre no es como la libertad de los pájaros. La libertad de los pájaros se satisface en el vaivén de una rama; la libertad del hombre se cumple en su conciencia”.

Tener conciencia es el darnos cuenta, conocer nuestro entorno, sus incidencias, tener capacidad para identificar los factores que influyen en nuestro desarrollo social y personal. Tener conciencia nos faculta no sólo para elaborar y expresar opiniones y juicios, sino para decidir los caminos por los cuales queremos transitar. Nuestra conciencia nos define como sujetos pensantes.

La democracia se cimenta sobre las libertades; y una de ellas es la libertad de expresión. Cuando la ONU sesionó por primera ocasión en 1946, declaró que “la libertad de información es un derecho humano fundamental… y el punto de partida de todas las libertades”.

La libertad de expresión es el recurso por excelencia para la práctica de la democracia y la participación pública. Sin embargo cuando se ejercita para incitar a la intolerancia y al odio, deben operar controles a fin de proteger otros derechos humanos.

Vivimos la efervescencia del proceso electoral. Son los tiempos de los políticos temporaleros en el que suelen ejercer su libertad de expresión apelando a las vísceras más no a la racionalidad de los ciudadanos. Las notas necrológicas se emplean para golpear a los adversarios. Las máscaras hipócritas derraman lágrimas de glicerina y se desgarran las vestiduras para culpar a los “otros” de las desgracias de un pueblo hundido en sus miserias: económica, educativa, social, cultural… miserias cultivadas ex profeso para convertir a la pobreza en recurso de utilería electorera.

La muerte campea por el territorio nacional. Y ante la muerte los políticos se destacan por su histrionismo, su crispación, sus paños negros, sus conductas delirantes, su esperpento… todos los recursos cínicos para tocar la sensiblería y arrastrar a las masas para sufragar.

¿Por qué no les damos una lección a estos falsos profetas del orden, el progreso y el respeto y los botamos fuera de nuestras instituciones en lugar de votarlos en las urnas? El premio Nobel de Literatura, José Saramago, en la última página de su novela "Ensayo sobre la ceguera” escribió un diálogo breve que dice: ¿Por qué nos hemos quedado ciegos? No lo sé, quizá un día lleguemos a saber la razón. ¿Quieres que te diga lo que estoy pensando? Dime. Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos. ¿Ciegos que ven? Ciegos que, viendo, no ven.

Pregunto: ¿acaso nosotros también somos ciegos que, viendo, no vemos?

POR UNA SOCIEDAD SIN AGACHADOS: ¡NO MÁS SANGRE! ¡BASTA DE SANGRE!

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Y si en lugar de votarlos mejor los botamos?




PABLO ALARCÓN-CHAIRES
La Jornada de Michoacán. 05 octubre 2011

El psicólogo Dennis Coon afirmaba que aunque la fuerza es una cualidad de los individuos, el poder siempre es social. Sin embargo, para lograr dicho poder más allá de la capacidad de participación que oferta el ámbito institucional, se necesita construir una verdadera ciudadanía. Es decir, tener una actitud crítica, propositiva y participativa, que conlleve a trascender las desigualdades, exclusiones, discriminaciones, apatía y escepticismo cívico, lastres que nos inmovilizan y paralizan socialmente, como algunos sociólogos han señalado.

El actual momento político en Michoacán es un buen pretexto para demostrar nuestro poder para incidir y transformar nuestra realidad. Deberemos romper paradigmas castrantes y participar decidida, frontal y abiertamente en la construcción emotivamente creativa del tipo de sociedad que queremos.

Quizá tendríamos que apropiarnos de la consigna de alguna candidata que pregona: “¡Rompamos el silencio…!”. Pero no votando, sino botando. Es decir, dar muestras de la poca afinidad que tenemos a un sistema que aspira a la democracia pero que disfraza nuestra ciudadanía como un voto. Mientras, aquellos por los que votamos, botan la posibilidad de vivir la figura de consulta popular, herramienta indispensable para vivenciar la participación social en la toma de decisiones que realmente nos interesan.

Ahora que los candidatos piden nuestro voto, es el momento perfecto para darles una pequeña muestra de nuestro poder, simplemente botándolos. Haciéndoles ver que en un verdadero Estado soberano el poder está en el pueblo, no en falsas representaciones populares enquistadas en la mezquindad y el egoísmo.

Es botándolos como será visible la importancia que tiene para nosotros los verdaderos valores de la democracia; el Estado de derecho; la sociedad civil y particularmente los grupos vulnerables y vulnerados; el pluralismo político; la diversidad ideológica, cultural, sexual y étnica; los principios de soberanía, gobernabilidad democrática e igualdad ante la ley; el derecho a la libertad, a la estabilidad, a la justicia, a la paz, a vivir y disfrutar de un entorno natural sano; los valores humanos y; las libertades fundamentales como personas y sociedad.

Botándolos les haremos ver que nosotros si poseemos principios morales y éticos acrecentados y enriquecidos después de años de insufribles decepciones ya intolerables. Botándolos demostraremos que estamos dispuestos a luchar por la descentralización política que implica una reorganización del poder con y de la gente. Botándolos entenderán que tenemos la capacidad de gestar y construir nuestros propios sueños colectivos, transitando desde lo local hasta lo nacional y viceversa, sin perder legitimidad ante el Estado, más bien con él.

Estás en la opción de votar por quien creas que cubrirá tus expectativas. Pero si crees que alguna o alguno olvidó sus compromisos, bótalo; si dan muestras de corrupción, bótalo; si responde a intereses ajenos a los propios de su encargo, bótalo; si da muestras de tiranía y abuso del poder, bótalo; si sigue apostando por la sangre, bótalo; si pondera el interés nacional sobre el extranjero, bótalo. Es decir, como reflejo fiel de tu conciencia social bota, bota, bota. Ya nos enseñaron a votar, ahora aprendamos, desarrollemos y tengamos el valor civil de “botar”.

palarcon@oikos.unam.mx

sábado, 29 de octubre de 2011

Dios, entre la perversidad y la impotencia




Decía Epicuro, el filósofo griego, que ante la maldad que hay en el mundo, o bien dios no podía evitarla, por lo que no sería omnipotente; o bien no quería evitarla, por lo que sería perverso.
Pero la cuestión no es por qué creemos que existe el mal, sino por qué hay quien cree en la existencia de un dios. La propia definición cristiana de “dios omnipotente” no se sustenta si no es sobre la perversión de hacer o de permitir el mal. Al mismo tiempo que pretende presentar la imagen de un dios bondadoso y misericordioso, exige un continuo sacrificio a sus creyentes o los tacha de pecadores incluso antes de nacer.
Esto pone en difícil posición a los creyentes, que deben elegir entre un dios perverso o la falsedad de la principal característica que atribuyen a su concepto de dios, esto es: la omnipotencia.
Ante este planteamiento, la respuesta irreflexiva del creyente es siempre la misma: “no estamos hechos para comprender a dios”. Pero la evidente inacción de dios ante, por ejemplo, el hambre en el mundo (un 40% del total mundial), o ante las guerras, o ante la pederastia (incluida la sacerdotal), nos lleva de nuevo a la misma conclusión: no estamos hechos para comprender a un dios omnipotente si no es desde la perversidad.
“Dio lo vuole” [1]
Hay quien, incluso desde dentro de la iglesia, se apresura a culpar a dios directamente de algunos males que acechan a los hombres, y lo hacen bajo la fórmula mágica “castigo divino” que tantos desastres ha explicado a lo largo de la historia desde el prisma cristiano. La propia Biblia relata docenas de casos que incluyen “castigos divinos” de, lógicamente, un dios sádico y muy poco piadoso.
Pero el “castigo divino” no es la única manera en que dios está íntimamente relacionado con el mal absoluto. Una forma más perversa si cabe es la inducción al delito.
Esgrimiendo a su dios como argumento principal, el hombre ha obrado mal durante milenios, ha iniciado cientos de guerras, ha acabado con culturas milenarias, ha permitido la propagación de enfermedades mortales…
No, dios no ha sido bueno. En último término, suponiendo que dios no hubiera tenido nada que ver con ninguna de las malas acciones llevadas a cabo en su nombre, ha tenido la culpa de permitirlas al no impedirlas, o al menos de permitir que quienes así actuaron en su nombre, quedaran sin castigo.
Puede que solo sean impresiones mías, pero creo que una religión que recurre a la imposición de la fe mediante dolor, sacrificio, pecado, culpa, miedo, castigo, venganza…, no puede sino fomentar lo peor que las personas llevamos dentro, empezando por esa inexplicable y perversa actitud de quienes en su nombre pretenden gobernar nuestras vidas.

[1] "Dios lo quiere": Nombre de una de las tres divisiones compuestas por los "camisas negras", que los fascistas italianos enviaron a España en apoyo de los golpistas fascistas que se levantaron en armas contra la República

Víctor J. Sanz

domingo, 23 de octubre de 2011

Digna Ochoa




BOLETÍN DE PRENSA
Difusión Cencos México D.F., 18 de octubre de 2011

Pilar Noriega García
A diez años del homicidio de Digna la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal insiste en que se suicidó. El 28 de agosto de 2011 la Juez Séptima de Distrito de Amparo en Materia Penal negó el amparo interpuesto por los representantes de la familia de Digna.
Los argumentos que utiliza son sesgados y un insulto a la razón en tanto que mediante el ocultamiento de pruebas y la tergiversación de los hechos, pretenden hacer creer que lo que nuestros sentidos pueden constatar es una fantasía.
En una fotografía tomada por el Servicio Médico Forense del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal en la madrugada del 20 de octubre de 2001, se marca en un circulo la ceja, y la respuesta a la pregunta ¿Qué se observa?, para la Procuraduría, en la resolución inicial en 2003 y la resolución de noviembre de 2010 se trata de agua acumulada, sí, agua, no una herida. Lo que la Procuraduría oculta es que además rasuraron su ceja, algo que no se observa en la fotografía pero existen las tomas de todo el proceso. Con todo y la “fantasía” de la Procuraduría cabría la pregunta cómo es posible que al rasurarla permanezca el agua y por qué, en una investigación seria y profesional, el personal del Servicio Médico Forense de la Procuraduría no habría secado el agua acumulada al tomar la impresión.
Al igual que con todos los demás argumentos de la Procuraduría para sostener el suicidio de Digna Ochoa, se puede concluir una de dos cosas, que se trata de una resolución sesgada o que ésta es una prueba contundente de la incapacidad y falta de profesionalismo de una institución que exhibe como en México muchas investigaciones se llevan a cabo bajo consigna, se fabrican culpables o como en este caso, se crea impunidad.
La resolución de noviembre de 2010 niega la existencia de varias heridas, como la del cuello, que pudiera ser de una marca de uña y que es perfectamente visible según se puede notar en una fotografía.
Para la Procuraduría no existe esa fotografía, y tramposamente en su resolución de noviembre de 2010 presenta otra fotografía, para poder sostener que no hay ninguna herida sino que se trata de livideces.
Tanto la Fiscal Especial, Margarita Guerra, como la Agente de la Unidad Revisora de la Coordinación de Agentes del Ministerio Púbico Auxiliares del Procurador General de Justicia del Distrito Federal, María Isabel Beltrán Sánchez, ocultaron que Digna recibió amenazas el 16 de octubre de 2001, tres días antes de su homicidio. Esas Amenazas fueron encontradas durante la inspección que se realizó en casa de Digna después del homicidio.
Como en 2003 la coadyuvancia impugnó la sentencia en que la jueza primera de Distrito de amparo en materia penal, Martha Sánchez Alonso, les negó el amparo, en la revisión de esa sentencia un Tribunal Colegiado les otorgó el amparo para que se aceptaran las pruebas que la Procuraduría no quería realizar. Una de esas pruebas era sobre el arma y resultó que sí impregna de gases y pólvora a quien la acciona. Esa prueba se realizó en el laboratorio de la Procuraduría.
Sin embargo, la resolución de la Procuraduría de 2010 insiste en que la prueba debió realizarse en las mismas condiciones en que sucedieron los hechos. Nuevamente puede verse hasta que punto de contrariedad y absurdo llega la Procuraduría tratando de sostener lo insostenible, porque su versión implicaría la incapacidad institucional. Lo que sería motivo de investigación sobre la responsabilidad profesional y renuncia inmediata del personal que intervino en la investigación de 2003 y la actual administración de la Procuraduría por su ineptitud.
Es de señalar que, la Juez Séptima de Distrito de Amparo en Materia Penal es la misma juez que en el 2003 estaba en el Juzgado primero de Distrito que negó en aquella ocasión el amparo.
Iniciative Mexiko, Amnesty International y Kios, realizarán un evento conmemorativo el 19 de octubre a las 19:00 hrs en el Andachtsraum de la Wichern-Schule, Horner Weg 164 (U2 Rauhes Haus). Hamburgo.
Para mayor información: solicita el documento Caso Digna: Insulto a la Razón al correo electrónico comunicacion@cencos.org indicando tu nombre completo y tu medio u organización.
Más información
Cejil: Asesinato de defensora de derechos humanos Digna Ochoa sigue impune en México
Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos

jueves, 13 de octubre de 2011

Los cínicos pragmáticos




Foto: Yasmín Ortega Cortés. La Jornada.

Francisco RIVAS LINARES

“Los mexicanos somos carne de cañón, conejillos de indias
del calderonismo; víctimas del militarismo con palos de
ciego a los que el mandatario napoleoncito llamó
“daños colaterales”.
Álvaro Cepeda Neri. “Yo te acuso a ti, Calderón…"
Revista Contralínea. 9 de octubre de 2011.



Desafiar a la autoridad es uno de los planteamientos que nos formulamos ante esta circunstancia creada por los cínicos pragmáticos. Desafiar a la autoridad acartonada que se enquistó en la geografía política del país, dislocando los principios rectores de la justicia social: educación, salud y trabajo.

Sotanas y oligarcas, políticos y milicianos, constituyen la casta parasitaria del esfuerzo de las mayorías. Una casta que sólo se preocupa por disponer de mayores ingresos para subsidiar sus prerrogativas de realeza, rompiendo con el equilibrio imperativo de lo justo, de lo equitativo.

En tanto que la desigualdad s y la incertidumbre se han convertido en referentes centrales de la población mayoritaria, magistrados y ministros, gobernantes y secretarios, arzobispos y cardenales se erigen como monos con gorro frigio y se proclaman patriotas, gobernantes los unos, subsidiarios de indulgencias los otros. Son los cínicos pragmáticos.

Crisis humanitaria. Violencia mortal. Estado sangriento. Son las tres expresiones adjetivas que sintetizan la realidad nacional. ¿Cómo perdimos el rumbo? ¿En qué momento extraviamos la Patria?

La ingenuidad de nuestro analfabetismo político ha hecho propicio el velo del engaño que tendieron las urnas demagógicas. Un PRI acomedido para servir de monaguillo en la liturgia del fraude en el 2006, encaramando a Felipe de Jesús en el pedestal del Tlatoani.
Correspondencia cumplida con lo que el PAN hiciera en 1988 con Carlos Salinas de Gortari.

Y aquí las consecuencias: Una realidad dolorosa como la que prevalece en países de gobiernos tiránicos.

Los “representantes del pueblo”, diputados de pacotilla, son coadyuvantes en esta batea hipócrita de impuestos y sobregiros. Sólo el salario de los obreros es inflacionario. El propio no lo es… Y prolongaron por tres años más el aumento hormiga a las gasolinas.

Sólo nos queda el recurso de la organización autogestionaria. La desobediencia civil como recurso propicio parta abatir al régimen que va dejando una siembra lúgubre de cadáveres, dolor y lágrimas. La acción urgente: expulsar a los cínicos pragmáticos que en alianza han corrompido instituciones y resquebrajado la unidad social. Expresemos un NO en las urnas.

POR UNA SOCIEDAD SIN AGACHADOS: ¡NO MÁS SANGRE! ¡BASTA DE SANGRE!

JUICIO A FELIPE CALDERON ANTE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL

miércoles, 12 de octubre de 2011

Medicina cara e inútil





Ernesto Villanueva
2011-10-08
Análisis, Revista Proceso. Edición México

Desde hace tiempo me ha llamado la atención el hecho de que en México los medicamentos para atender las principales enfermedades que ocasionan el mayor número de muertes según el INEGI (enfermedades del corazón, tumores malignos y diabetes mellitus) son sustancialmente más caros que en prácticamente toda América Latina, mientras que los que aquí son baratos no necesariamente funcionan como debiesen. No es un asunto menor. Antes bien, es algo que erosiona día con día la salud de las personas que menos tienen y que no debería estar fuera del radar de la opinión pública. Existen datos que me permiten afirmar lo que aquí sostengo. Veamos.
Primero. El programa de “cobertura universal de salud” que ha privilegiado el gobierno federal como una de sus iniciativas-bandera de aparente beneficio social hace agua, entre otros rubros, en uno de los más importantes: medicamentos de calidad, baratos y suficientes. De poco sirve –suponiendo que se diera por cierta la buena voluntad gubernamental– tener a los mejores médicos del país al servicio de la gran mayoría de la población, dotados, además, de los más sofisticados aparatos de tecnología de punta. ¿No es irónico que los diagnósticos de enfermedades se queden en eso: diagnósticos, porque los pacientes no tienen los recursos para comprar los medicamentos con el fin de curar o controlar sus enfermedades?
Como se sabe, las enfermedades las sufren los pacientes y las padecen sus familiares. De entrada, un estudio de la OCDE (Pharmaceutical Pricing and Reimbursement Policies in Mexico, elaborado por Pierre Moïse y Elizabeth Docteur) sostiene, entre otras cosas: a) México en los últimos años ha legislado “fuertes medidas de protección” de la propiedad intelectual para proteger a la industria farmacéutica; b) El IMSS y el ISSSTE, durante 2005 y años después, compraron 11% de medicinas de patente, 42% de genéricos intercambiables y 53% de genéricos no intercambiables. Cabe advertir que estos últimos son medicamentos “patito” que no curan porque “no han pasado por ninguna prueba de intercambiabilidad, por lo que aun cuando tengan el mismo principio activo, forma farmacéutica, cantidad de fármaco, etcétera, la forma de preparación, o los aditivos que se usen en su elaboración pueden hacer variar su biodisponibilidad, o sea su comportamiento dentro del organismo” (Cofepris). ¿Sabía usted que el 53% de los medicamentos comprados por el IMSS y el ISSSTE, según la OCDE, son inútiles para la salud pero nos han costado a todos?; y c) Las medicinas en México han sido más caras que en Francia y en Canadá, donde los salarios mínimos son al menos 12 veces más altos que los de México.
Segundo. Si bien es verdad que ahora en México las patentes de medicinas tienen un periodo máximo de 20 años, como sucede en los países de nuestro entorno, también lo es que en la administración de Felipe Calderón se han establecido mecanismos de protección mayores que en América Latina. En efecto, de acuerdo con el Reglamento de Insumos para la Salud, reformado el 5 de agosto de 2008, los aranceles para importación de medicinas en general son de 15%, más el pago de los altos costos de los servicios de agentes aduanales. En Chile, a diferencia de lo que ha sucedido en México, donde sólo los laboratorios pueden importar medicinas, se ha mantenido un mercado abierto desde hace 12 años. La Ley 18.525 establece un arancel de 6%. Otro ejemplo es el de Perú, en donde el Decreto Supremo 073-2001-EF, de abril de 2001, dispone que la importación de medicinas está sujeta a un arancel de 4%. Como se puede observar, México, contra el interés público, establece aranceles superiores en 200% que los de países de nuestro entorno. De ahí el alto costo de las medicinas que se pueden adquirir en nuestro país.
Tercero. En México, a pesar de tener una buena Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, no hay datos desagregados de acceso público a los costos de las medicinas provenientes de distintos laboratorios; precios de importación, precios a gobierno y precios a particulares; ubicación de centros de mejores precios, y disponibilidad de medicamentos. Esto, por el contrario, sí existe en países como Colombia, donde su Ministerio de la Protección Social pone esa información en la web (http://www2.sispro.gov.co/Paginas/Publicaciones.aspx), lo que muestra un mejor compromiso con la sociedad. En México, con ley de transparencia de por medio, conseguir información como la que de oficio está disponible en Colombia sería todo un reto a la paciencia, la sapiencia y la resistencia, con un destino incierto. En Perú, al igual que en Colombia, el Ministerio de Salud cuenta con un útil observatorio que ofrece precios y opciones de medicinas que dan un instrumento para optimizar el presupuesto ciudadano para comprar más con menos (http://observatorio.digemid.minsa.gob.pe/Precios/ProcesoL/ElObservatorio/ElObservatorio.aspx?over=1).
En suma, en México tenemos medicinas caras para el pueblo. Las hay también baratas (los genéricos no intercambiables), pero que no sirven; hay ausencia de instrumentos de evaluación y seguimiento accesibles a las personas para que identifiquen opciones. Eso sí, existe una gran inversión publicitaria con dinero del pueblo que busca afanosamente convencer a la sociedad de que el gobierno de Felipe Calderón ofrece algo que no existe, o que acaso sólo existe en la mente del primer mandatario. El mundo al revés.

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