Felipe Canseco, abogado defensor del menor abusado sexualmente en el Instituto San Felipe de Oaxaca habla sobre lo que, a su dicho, son inconsistencias que influyeron en la resolución de la SCJN en torno al caso del menor.
Link de la entrevista con Carmen Aristegui:
http://www.noticiasmvs.com/entrevistas/primera-emision-con-carmen-aristegui/felipe-canseco-con-carmen-aristegui-368.html
sábado, 21 de mayo de 2011
lunes, 9 de mayo de 2011
Por un México en paz con justicia y dignidad

Ante la emergencia nacional, hoy más que nunca resulta necesario tomar medidas urgentes para detener esta guerra con su escalada de violencia y regenerar el tejido social y comunitario.
Este momento histórico adverso y profundamente violento es resultado de estructuras económicas y sociales que generan desigualdad y exclusión. Aquí impera la muerte, muerte lenta causada por la miseria, la pobreza, el desempleo, la falta de oportunidades para el desarrollo pleno de nuestras vidas y por la destrucción del ambiente.
(...) La guerra contra el narcotráfico es una manifestación de políticas y acuerdos internacionales que sitúan a México como el campo de batalla donde a los pobres de este país y Centroamérica les toca pagar una alta cuota de vidas humanas para que las drogas lleguen a su destino y consoliden grandes negocios.
Frente a este escenario, el Estado ha optado por una estrategia militar para enfrentar al crimen organizado y la protesta social, privilegiando un proceso de militarización intensivo y extensivo de la seguridad pública, no sólo por el amplio despliegue de las fuerzas militares en territorio nacional, sino también por la creciente presencia de los mandos castrenses en la dirección de las policías civiles.
(...) Resultado de esta estrategia que pone en el centro la confrontación violenta, es una guerra civil donde mexicanos matan mexicanos, generando 40 mil ejecuciones en lo que va del sexenio. Sólo en el mes pasado, en abril, se contabilizaron mil 427 asesinatos, considerando los cuerpos hallados en las narcofosas. Las víctimas civiles se cuentan ya por miles en todo el país: más de 230 mil personas desplazadas, 10 mil huérfanos (la Redim calcula 30 mil aunque no es una cifra oficial), 10 mil secuestros de migrantes, más de 30 alcaldes asesinados.
(...) Un componente fundamental que explica esta escalada de violencia y guerra es la enorme corrupción y su infiltración en el Estado en todos sus niveles.
(...) La impunidad es otro de los factores que determinan lo que hoy sucede en el país: 98.3% de los delitos quedan impunes. Tenemos un sistema de procuración e impartición de justicia incapaz de investigar y sancionar a quienes cometen los delitos y la violación de derechos.
II. Visión común con exigencias mínimas y compromisos
(...) Proponemos a la sociedad y planteamos la exigencia y mandato a las autoridades acciones de corto y mediano plazo que inicien un nuevo camino de paz con justicia y dignidad.
(...) A. Se deben esclarecer y resolver los asesinatos, las desapariciones, los secuestros, las fosas clandestinas, la trata de personas y el conjunto de delitos que han agraviado a la sociedad. (...) Determinar la identidad de todas las víctimas de homicidio es un requisito indispensable para generar confianza.
B. Exigimos a las autoridades estatales y federal (...) la resolución pública que presente (...) a los autores intelectuales y materiales de algunos de los casos emblemáticos que han agraviado a la sociedad, entre ellos: la familia Reyes, (...) Marisela Escobedo y su hija Rubí, (...) Bety Cariño y Jiri Jaakola, (...) las niñas y niños de la guardería ABC, (...) la familia Le Barón, (...) los jóvenes de Villas de Salvárcar, (...) los jóvenes de Morelos.
C. Convocamos a la sociedad civil a rescatar la memoria de las víctimas de la violencia, a no olvidar y exigir justicia, colocando en cada plaza o espacio público placas con los nombres de las víctimas.
2. Exigimos poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana.
A. Se debe cambiar el enfoque militarista y la estrategia de guerra de la seguridad pública y asumir una nueva estrategia de seguridad ciudadana, con enfoque en los derechos humanos.
(...) B.I. Exigimos que antes de dos meses los Congresos locales aprueben la reforma constitucional en derechos humanos y sea publicada para darle plena efectividad, y que en el mismo plazo se instituya el mecanismo de protección de periodistas y defensores de derechos humanos.
B.II. Exigimos que no se aprueben leyes o normas que conculquen los derechos humanos y las garantías individuales bajo el concepto de seguridad nacional y que no se aprueben las modificaciones propuestas al dictamen de la Ley de Seguridad Nacional.
(...) 3. Exigimos combatir la corrupción y la impunidad.
A. Se requiere una amplia reforma en la procuración y administración de justicia que dote de verdadera autonomía al Ministerio Público y al Poder Judicial, que establezca el control ciudadano sobre las policías y los cuerpos de seguridad, avance en la reforma de los juicios orales y establezca sistemas más efectivos de control judicial que reduzcan la discrecionalidad en los procedimientos y resoluciones de fondo. La justicia no puede seguir al servicio de intereses y cálculos políticos. También se requiere legislar para generar la capacidad y atribuciones de investigación y consignación de funcionarios públicos de los tres órdenes de gobierno en casos de corrupción.
B. Exigimos que, en máximo 6 meses, el Congreso elimine el fuero de legisladores y funcionarios de los tres órdenes de gobierno, en materia de actos de corrupción, delitos del orden común y de crimen organizado.
4. Exigimos combatir la raíz económica y las ganancias del crimen.
A. La criminalidad y su violencia tiene como su motor las ganancias derivadas del narcotráfico, los secuestros, la trata de personas, la extorsión, la venta de “protección” y demás delitos que después reinyectan los recursos en la economía mediante el lavado de dinero. Exigimos un combate frontal al lavado de dinero y activos de los delincuentes mediante la creación de unidades autónomas de investigación patrimonial, en coordinación con la Unidad Federal de Inteligencia Financiera, que permitan reunir material probatorio para formular acusaciones y dictar sentencias por los actos de negocios ilegales.
B. Exigimos la presentación de un Informe a la Nación sobre los resultados de la investigación patrimonial y el lavado de dinero, que muestre los casos más notorios que se han sancionado en este sexenio y sobre el avance en la integración de las Unidades de investigación sobre lavado de dinero de las 32 entidades federativas y la federal.
(...) 5. Exigimos la atención de emergencia a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social.
A. La seguridad ciudadana no se resolverá con armas y violencia. Exigimos una política económica y social que genere oportunidades reales de educación, salud, cultura y empleo para jóvenes, porque son las y los principales víctimas de esta estrategia. Exigimos la recuperación del carácter público de la educación y romper el control corporativo que ejerce la cúpula del SNTE sobre la política educativa, así como el incremento inmediato en los recursos destinados a las acciones sociales de seguridad ciudadana, al menos en la misma proporción de los destinados a las fuerzas armadas y de seguridad pública.
B. Exigimos que en los próximos 3 meses se establezca un programa especial de emergencia nacional para y de jóvenes que invierta las prioridades del presupuesto, garantizando, al menos, lo mismo que se destina a seguridad para la construcción de escuelas y el aumento de la matrícula en educación secundaria, media superior y superior; un sistema universal de becas para estudiantes de secundaria, EMS y superior de escuelas públicas, así como recursos para proyectos culturales, deportivos, productivos y sociales realizados por los propios jóvenes y sus organizaciones, como actores de reconstrucción del tejido social en sus barrios, comunidades y unidades habitacionales.
6. Exigimos democracia participativa, mejor democracia representativa y democratización en los medios de comunicación.
La seguridad requiere democracia y nuevos medios de participación ciudadana. Exigimos que se amplíen los medios e instrumentos de participación ciudadana en los asuntos públicos mediante el reconocimiento institucional de la consulta popular, las candidaturas independientes, la revocación de mandato, la contraloría social y las acciones colectivas.
Se requiere una política de Estado en materia de telecomunicaciones que rompa, en el menor tiempo posible, los monopolios y genere una amplia democratización y apertura, no sólo a la competencia, sino al fortalecimiento de los medios públicos.
Exigimos a la Cámara de Diputados que en un periodo extraordinario a más tardar en dos meses, apruebe la minuta de reforma política constitucional aprobada por el Senado que establece, la consulta popular, la iniciativa legislativa, las candidaturas independientes y la reelección inmediata de legisladores y alcaldes.
III. Para iniciar el camino
(...) Proponemos dos momentos para lograr esto: un pacto ciudadano entre los miembros de la sociedad civil y en un segundo momento, una serie de planteamientos y de mandatos, de exigencias a los gobernantes, a los líderes de los partidos políticos y a los factores de poder.
Este momento requiere la participación de todas y todos; el Pacto de la sociedad civil implica un esfuerzo de unidad y organización de la sociedad civil nacional, para que tengamos una voz y acciones con el fin de parar esta guerra y la violencia social, corrupción e impunidad que nos está destruyendo como personas y como nación.
(...) El 10 de junio nos reuniremos en Ciudad Juárez con las Comisiones de Verificación y Sanción que la sociedad civil nacional establecerá en este tiempo con especialistas y gente honorable para cada uno de los 6 puntos.
(...) Durante este periodo hasta el 10 de junio, las Comisiones, con las aportaciones del resto de la sociedad civil, irán especificando con más detalle las acciones correspondientes a cada exigencia. Invitamos a toda la ciudadanía, en las comunidades, barrios, colonias, lugares de trabajo, a aportar en esta discusión y construir “espacios de reflexión y acción colectiva nacional” permanentes.
(...) Hacemos además un llamado a nuestros compatriotas que radican allá y al pueblo de los Estados Unidos de América para que apoyen nuestra movilización y exijan al gobierno y al Congreso de ese país que detengan el flujo de armas hacia México y el lavado de dinero. l
Fragmentos del documento mediante el cual el movimiento encabezado por el poeta Javier Sicilia convoca a la firma de un pacto nacional hacia la construcción de un México verdaderamente justo, digno y seguro.
Semanario "Proceso" 1801
Felipe Calderón: El "juntacadáveres"

Francisco Rivas Linares
“Por ética, uno tiene que ser responsable de sus acciones, y lo primero es aceptar un error. En este caso, se actúa contra la ética, cuando es evidente que la estrategia es equivocada y tiene grandes costos humanos; cuando el pueblo está clamando un cambio y la persona se enterca. A eso se le llama soberbia.” Teólogo Fr. Julián Cruzalta Aguirre, al referirse a Felipe Calderón como un gobernante que “no escucha, no evalúa, no mira…”
En 1964 el escritor uruguayo, Juan Carlos Onetti, publicó una de sus novelas bajo el título de Juntacadáveres (dos palabras simples unidas formando una palabra compuesta). El personaje central de la obra, cuyo nombre es Larsen, es un sujeto de nula moralidad que se dedica a enganchar prostitutas para instalar un burdel en su pueblo natal: Santa María, un lugar que transpira tristeza y pesimismo.
Las mujeres enroladas tenían como característica común la de ser mujeres añosas, llamándoles –por lo mismo- cadáveres. Su condición de adultas mayores era razón suficiente para ser rechazadas en otros prostíbulos, quedando a merced de Larsen, único proxeneta que las contrataba para que ofrecieran sus servicios en su negocio. Por eso se le conoció con el apodo de Juntacadáveres.
Me tomaré la licencia de utilizar la metáfora que el escritor Onetti aplica en la obra señalada, para disponer literalmente del apodo Juntacadáveres y endosarlo a quien, buscando su legitimidad, dio un escobazo al avispero y levantó la cuña de esta singular tragedia nacional que vivimos y padecemos.
Javier Sicilia, poeta, periodista y sufriente –además- del asesinato de su hijo Juan Francisco, declaró al iniciar la marcha por la justicia y la paz, que Felipe Calderón “no entiende y no ha entendido lo que es ser un representante ciudadano ni un presidente”. Aludía así a la insensibilidad del cuasigobernante que se ha negado reiteradamente a escuchar a la sociedad.
Sin que le fuera suficiente sentarse en las bayonetas para usurpar la presidencia de la república, Felipe Calderón ha enrolado a la población civil en una guerra a tontas y a locas, pues ni pensó en las consecuencias de su arrebato bélico ni planteó una estrategia paralela de justicia social.
Cuarenta mil muertos y se siguen exhumando difuntos de las fosas clandestinas. Diez mil desaparecidos y los secuestros cometidos por policías corruptos y sicarios se incrementan. Cada día, cada hora, cada minuto, la numeralia de asesinatos y desaparecidos está creciendo. Felipe Calderón se ha convertido en un Juntacadáveres.
Regularmente la presidencia se dirige a la población para dar pésames y condolencias. Para repartir culpas. Para reclamar la comprensión, la misma que ha negado a las familias dolientes en la pérdida de sus seres amados.
Retador, insolente y majadero, espetó el hombre el cinco de mayo: Hay quienes “de buena o mala fe, quisieran ver a nuestras tropas retroceder; a las instituciones bajar la guardia y darle simple y llanamente el paso a las gavillas de criminales; (pero) eso no puede y no va a ocurrir, porque tenemos la ley y porque tenemos la fuerza y vamos a ganar”.
¿Tenemos? ¿A quienes se refiere? ¿A los poderes fácticos? ¿A la oligarquía? Hay que recordarle a este aturdido el contenido del artículo 39 constitucional que dice: La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”
Y al citar al poeta y ensayista oaxaqueño Andrés Henestrosa, delató su problema sicológico al desearse héroe, apóstol, libertador, mártir, profeta y un “poeta que con su canto levanta murallas para defender a la patria”.
Contrasta lo anterior con la dramática petición que le hizo a Ratzinger en su visita al Vaticano. Le dijo con humildad: “Santo Padre, gracias por su invitación, gracias a usted y a la Iglesia. Le traigo una invitación del pueblo mexicano, de los mexicanos para que visite nuestro país que al momento sufre mucha violencia. Ellos le necesitan mucho, más que nunca, estamos sufriendo”.
Al final de este texto, se puede apreciar que utiliza la tercera personas del plural: Ellos le necesitan mucho, refiriéndose
La antítesis (en este caso ellos-nosotros) es una figura que emplean regularmente los que trampean con el lenguaje pero que dejan entrever su personalidad persuasiva y engañosa.
Me pregunto, ¿qué pensará de sí mismo el señor Calderón, cuando todas las mañanas se mira al espejo? ¿Qué complejos ocultos le brotan cuando siente el poder de la ley y la fuerza para decidir el destino de 110 millones de mexicanos?
Desde el 16 de diciembre de 2006, Felipe Calderón lanzó al depósito de los trebejos sus compromisos de campaña, para convertirse en un tenebroso presidente juntacadáveres
¿Cuánta soledad, cuánto abandono, cuánto oprobio se habrá juntado en estos minutos que destino para escribir la presente colaboración?
POR UNA SOCIEDAD SIN AGACHADOS: ¡NO MÁS SANGRE! ¡BASTA DE SANGRE!
miércoles, 27 de abril de 2011
La dicotomía de la educación: Calidad educativa y calidad directiva

Por: Francisco RIVAS LINARES
“Debemos potenciar al educando a partir del
reforzamiento de las estructuras
integradoras de la sociedad.”
Frecuentemente escuchamos la exigencia social de la calidad educativa. Es una expresión controvertida que estimula discusiones y debates. Cada quien tiene su idea sobre la calidad, puesto que se trata de un término que implica una apreciación subjetiva.
Sin embargo, pese a la controversia del término, todos sabemos lo que queremos decir cuando demandamos calidad en el servicio educativo: un servicio que satisfaga nuestras expectativas, un servicio que funcione como queremos y deseamos, a fin de que se refleje en la capacidad que deberán adquirir los educandos para conocer, interpretar y transformar el mundo.
Pero la calidad implica el concurso de varios factores, desde la cobertura del servicio hasta la calidad directiva, pasando por los planes, programas, libros de texto, instalaciones y equipos escolares, el profesionalismo del docente y su capacidad para desarrollar un trabajo creativo e innovador, la suficiencia presupuestal que se le asigne al sistema educativo, la alimentación e higiene de los alumnos y el ambiente familiar en que se desenvuelve, etcétera.
El modelo administrativo es fundamental. En nuestro país la administración de lo educativo es absoluta, tiránica y caduca. No se ha simplificado ni la captura ni el registro estadístico. Una burocracia que enreda y que funciona a ritmos lentos y tortuosos. El Reglamento de los Trabajadores data del 29 de enero de 1946, el cual fue expedido por Manuel Ávila Camacho, lo que significa que las relaciones laborales de los trabajadores de la educación con el gobierno-patrón en el siglo XXI, está reglamentada con criterios de hace 65 años.
Y como si no fuera suficiente lo anterior, la incidencia del sindicato que siempre ha estado liderado por personajes corruptos que se dedican a construir espacios de influencia y poder en la escala política nacional.
Lamentablemente la educación zozobra. No hay quien dé norte a este servicio fundamental e indispensable para el desarrollo de nuestra nación. Tanto la pública como la privada no garantizan la calidad que los ciudadanos demandamos como sociedad compleja y cambiante.
Si no hay calidad en los directivos (desde el secretario de educación hasta los directores, y supervisores), no se puede esperar calidad en los docentes. No hay rumbo. No está delineado el horizonte y obviamente causa perturbación en los prestadores del servicio.
En el año 2003, se llevó a efecto en Brasil una reunión de países pertenecientes a la UNESCO (entre ellos, México). En la misma, se definieron los factores que contribuyen para el logro de la calidad educativa, comprometiéndose los firmantes a dar cumplimiento de ellos. Son diez y los cito a continuación:
Una educación pertinente en lo personal y lo social. Una tensión creativa entre la convicción, la estima y la autoestima de las sociedades y de las administraciones en el valor de la educación. La fortaleza ética y profesional de los maestros. La capacidad de conducción de los directores e inspectores. El trabajo en equipo dentro de las escuelas y del sistema educativo. Las alianzas entre las escuelas y los otros agentes educativos. El currículo en todos sus niveles. La cantidad, calidad y disponibilidad de materiales educativos. La pluralidad y calidad de las didácticas. Y los mínimos materiales y los incentivos socioeconómicos y culturales.
A ocho años de distancia de tal acontecimiento, México sigue aún sin dar cumplimiento a lo comprometido, como tantos otros que han quedado sólo en la caligrafía de una firma.
POR UNA SOCIEDAD SIN AGACHADOS: ¡NO MÁS SANGRE! ¡BASTA DE SANGRE!
viernes, 8 de abril de 2011
Dinero sucio, dinero socio...

Autor: Tomás Mojarro.
Una burra quiso rebuznar y no pudo porque nunca se aprendió la tonada. (En su homilía dominical Norberto Rivera, cardenal de la Iglesia Católica.)
A ese almácigo de corruptos que han enlodado su fama pública y arrastran toneladas de descrédito, desde las familias Montiel y Salinas hasta la de Fox y su parentela política, lo único de político que exhibe el tal, siempre se han agregado los jerarcas del alto clero, como el cardenal arzobispo Juan Sandoval, acusado de complicidad con jefes del narcotráfico cuando el sexenio de Fox. La PGR abrió el expediente respectivo, lo que encrespó a Norberto Rivera:
- Los obispos del Episcopado y yo apoyamos totalmente Al cardenal Sandoval. Nada le encontrará la PGR.
Nada ilegal pudo encontrarle, y esto gracias a un oportuno milagro de San Cristóbal, no el santo descontinuado sino el rancho de Fox, a donde el purpurado acudió buscando el carpetazo de su expediente. Años después Ramón Godínez, obispo de Aguascalientes:
- Aquí, en el templo, se purifica el dinero del narcotráfico que recibimos en calidad de limosnas…
A su hora doce obispos del Episcopado se solidarizan con Norberto Rivera por las agresiones que recibió de “enemigos políticos”. “Como colaboradores estrechos de Su Eminencia le mostramos nuestra plena comunión y reconocimiento a su valiente ministerio pastoral”. De su presunta protección al sacerdote paidófilo Nicolás Aguilar, ni una palabra.
Narcotráfico y lavado de dinero: el negocio de narcos y jerarcas del dinero sucio (dinero socio) ha corrompido y ha sido corrompido por magistrados, policías y políticos, pero siempre ha estado corrompido por los altos clérigos de basílicas y catedrales.
José Raúl Soto, de la Univ. Pontificia de México: Aquí, en la Basílica de Guadalupe, se los digo como párroco, los narcotraficantes son muy generosos. Sin dejar de ser traficantes ayudan y dan limosnas que nosotros ya quisiéramos hacer. Los más generosos hasta hoy han sido Rafael Caro Quintero y Amado Carrillo, particularmente…
En el No.1769 de la revista Proceso (sept. 2010), Gonzalo Guízar, hermano de monseñor Jesús Guízar (¿asesinado?): “A la Basílica de Guadalupe la han convertido en una cueva de Alí-Babá”. (¡Su abad, Diego Monroy, enriquecido de manera “inexplicable”!)
Carlos Quintero, por aquel entonces obispo de Hermosillo, Son.: “Bueno, sí, en Tijuana existen familias que han sostenido parroquias con dinero del narcotráfico. Seamos realistas. Sí, no podemos ocultar el mal, pero tampoco debemos omitir las cosas buenas del mal. En Tijuana hemos encontrado familias buenas que han ayudado a sostener el seminario y muchas otras que han aumentado el número de parroquias. Acepto que recursos provenientes del narcotráfico han llegado hasta las arcas de la Iglesia, particularmente en esta frontera”.
Sergio Obeso, obispo: Yo rechazo que la Iglesia esté utilizando dinero del narcotráfico. Se pueden decir tantas cosas…
G. Prigione, cuando nuncio apostólico del Vaticano en México: “El padre G. Montaño fue el enlace entre los Arellano Félix y yo. Lo prometo: no volveré a tener contacto con alguno ni a entrevistarme con narcotraficantes”.
Omito, mis valedores, los nombres de más “religiosos” coludidos con el narco para finalizar con la frase del golfista, empresario taurino y bont vivant Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec en sus ratos perdidos:
- Nosotros los clérigos les decimos los narcos: váyanse, hijos, el Señor los perdona y no pequen más”. El resto es silencio. (Dios…)
Tomado de El Valedor.com
martes, 29 de marzo de 2011
Entre el sadismo y la perversión

Por: Francisco Rivas Linares
Cuando los pueblos padecen crisis en su seguridad personal y familiar, cuando se percibe la incapacidad del gobernante para someter a control a quienes han roto con el equilibrio social, cancelando la tranquilidad de los gobernados, éstos estarían dispuestos a someter sus más elementales garantías a la tutela permanente de las fuerzas represoras de sujetos sin escrúpulos para gravitar entre el sadismo y la perversión.
La condición turbulenta que se ha instalado como consecuencia de una guerra torpe declarada contra el poder del narco, se describe en el número de ejecuciones cotidianas que día a día son noticia. Y aunque el gobernante aparezca en los medios como ilustre patricio diciéndonos que todo marcha por el camino correcto, las víctimas de “fuego cruzado” lo desmienten.
En la mortificación se construyen anhelos irracionales. Se reclama la presencia de un vengador que satisfaga nuestra personal justicia. Demandamos la ley del talión que equipare el castigo con el delito cometido, una justicia retributiva que se concrete en el ojo por ojo y diente por diente.
Hemos llegado al límite de la venganza libre, a los dinteles del primitivismo y la barbarie.
Por eso cuando el general en retiro Carlos Bibiano Villa Castillo declaró a la periodista Sanjuana Martínez: “Cuando agarro a un Zeta o Chapo, lo mato. ¿Para qué interrogarlo?, generó simpatías y apoyos incondicionales. Se reclamó la presencia de muchos personajes vengadores que, como el declarante, llegaran a satisfacer nuestros sentimientos de rabia y odio.
La jactancia de Villa Castillo la rubricó al calificarse como incorruptible y leal hasta la muerte; y cerrando el círculo, dijo: “mi padre es el Ejército y mi madre la Patria. A ellos les debo todo. Me educaron, me adoctrinaron y me prepararon para esto.”
Tal vez, sin pensarlo así, el general encontró como sustento teórico a Maquiavelo, quien escribió en su obra “El Príncipe”, lo siguiente: “Cuando se trata de la patria, no debe existir consideración alguna ni de lo justo ni de lo injusto, ni de lo loable ni de lo ignominioso.” Termino la cita.
Legalizando la venganza caeríamos en los absurdos. Las coyunturas que ofrecen las crisis son aprovechadas por los delirantes en el ejercicio del poder, y encontrando inspiración en el legado del florentino Maquiavelo, cometen barbarie. Sobran ejemplos: Hitler, Pinochet, Somoza, Franco, Videla, etc., quienes bajo el manto de la falsa promesa de regresar la tranquilidad y el equilibrio social, llegaron a imponer sus propios desvaríos, instalando una relación de fuerza con los gobernados.
Por eso debemos ser cuidadosos en grado extremo, pues al caminar sobre el filo de la navaja pudiéramos estar invocando la imposición de un poder arrebatado. Si bien es cierto que ha faltado inteligencia en el mando supremo, no deberá ser motivo para justificar acciones tan controvertidas como las ejecuciones extralegales.
POR UNA SOCIEDAD SIN AGACHADOS: ¡NO MÁS SANGRE! ¡BASTA DE SANGRE!
miércoles, 16 de marzo de 2011
El ser de mexicano

Por Francisco RIVAS-LINARES
- I -
Mucho se ha escrito sobre la esencia del ser mexicano: Rodolfo Usigli, con su obra El Gesticulador; Agustín Basave y Mexicanidad y esquizofrenia; El laberinto de la soledad de Octavio Paz; Análisis del ser mexicano del filósofo Emilio Uranga; La raza cósmica de José Vasconcelos; y La jaula de la melancolía de Roger Bartra, por citar algunos.
Lo anterior viene al caso por los acontecimientos que nos están rebasando, contrastando con la indiferencia y el conformismo de todos nosotros. Tal pasividad está propiciando nuevamente el interés de los estudiosos en torno a la psicología del mexicano. Ello en aras de encontrar una explicación del por qué la castración de nuestra conciencia.
Pues bien, la revista Nexos del mes de febrero publicó un ensayo titulado El mexicano ahorita: Retrato de un liberal salvaje y el semanario Proceso hizo lo propio con un artículo de Marta Lamas titulado Trogloditas. Quiero compartir con ustedes, no sólo en esta fecha, algunas de las ideas que se expresan en ambos escritos, aclarando que la única intención que me anima es propiciar la reflexión para vernos al espejo y entendernos.
Nexos en su ensayo se cifra como objetivo “medir las aspiraciones de los mexicanos”. Y nos plantea interrogantes como las siguientes: ¿Qué soñamos, qué esperamos, qué anhelamos, repudiamos o añoramos de nuestro país y de nosotros mismos? ¿En qué confiamos, cómo nos definimos frente al futuro y frente al pasado?
El estudio se abordó en dos planos: cualitativo y cuantitativo. Los resultados, como lo expresa la propia revista, arrojó varias sorpresas. Transcribo:
“La primera (sorpresa) es el profundo individualismo. En proporción abrumadora los mexicanos creen en sí mismos más que en el país donde viven. Todo o casi todo lo esperan de su propio esfuerzo, poco o nada de la calidad política, económica o social de la nación que han construido.
“A falta de un sueño común o una visión solidaria que vincule los destinos individuales, los mexicanos tienden a poner sus sentimientos de pertenencia en la familia. No existe más, si alguna vez existió, algo parecido a un sueño o una aspiración común, un sueño mayoritario que comparta siquiera la mitad más uno de los mexicanos. Se diría que la unidad nacional ha volado en pedazos.” Termino la cita.
No es la primera ocasión que se nos reconoce la incapacidad para trabajar en equipo. Somos individualistas en exceso. Por eso se asegura que nosotros, los mexicanos, tenemos mayores posibilidades de lograr el éxito en los deportes individuales y no en los de conjunto. Y tal vez encontremos aquí el fundamento del grito ¡Sálvese quien pueda! que de manera ruidosa o callada se percibe en el ámbito nacional, actualizándolo frente a la tragedia y el drama que se nos levanta como un muro de dolor humano.
Es posible que nuestra involución sea el resultado de nuestra decadencia cultural, provocada por la pérdida de los valores como la Honestidad, la Solidaridad, el Amor a la familia, el Orgullo nacional y regional, el Respeto a la autoridad y el Respeto a la vida humana.
Se nos infiltró la maldad a través de una delincuencia mejor organizada que la sociedad civil. Se contaminó nuestra identidad con imágenes manipuladas
Es posible que la crisis económica por la que atravesamos de manera permanente, constituya la causa del individualismo que cultivamos, pues la preocupación dominante estriba en satisfacer nuestras necesidades básicas, recurriendo –incluso- a la astucia para engañar o abusar de alguien más débil.
Por eso, como abunda el ensayo de Nexos, nuestra apuesta es al propio esfuerzo, y la familia nuestro refugio como mundo nuclear.
- II -
Samuel Langhorne Clemens, prolífico escritor norteamericano conocido por el seudónimo Mark Twain, clasificó en tres categorías a las mentiras: Las mentiras, Las malditas mentiras y Las estadísticas. Tal vez -de esta singular trilogía- las que llevan mayor carga embustera serían las últimas citadas; es decir, las estadísticas, pues el mercado y los políticos las han desprestigiado al utilizarlas como instrumentos de manipulación para inducir preferencias y aceptaciones de lo que ya conlleva nuestro profundo rechazo.
No obstante, cuando los porcentajes estadísticos son el resultado de cuestionamientos planteados por profesionistas académicos especializados, deben ser motivo de observancia y análisis para tomar decisiones y elaborar teorías. Más aún, si éstos son congruentes con la realidad que se percibe.
El estudio sobre el ser del mexicano, fincado en estadísticas obtenidas en grupos de estudio y discusión de la empresa Lexia Investigación Cualitativa y publicado por la Revista Nexos
¿Pero qué factores contribuyen para delinearnos el perfil de “individualistas”? El ensayo que comento cita cuatro: 1).- La desconfianza en la clase política, particularmente en el gobierno. 2).- La debilidad de las instituciones. 3).- La corrupción imperante en el uso ilegítimo del poder para beneficio de unos cuantos; y 4).- la pérdida de los valores éticos.
Con esta estructura los mexicanos vagamos en un paraje de soledad, donde cada quien busca su personal progenitor que le dé la identidad definida y las respuestas a los conflictos planteados por el entorno, pues derrotados comunitariamente optamos por llevar consigo nuestro personal fardo de esperanzas.
Por eso en México “cada quien jalamos por nuestra cuenta”, pues nos sentimos capaces de alcanzar nuestros sueños sobre la base del personal esfuerzo. Poco o nada importa la pujanza colectiva, el brío comunitario.
Las ideas expuestas alcanzan su confirmación en lo dicho por Felipe Calderón ante la comunidad judía el pasado lunes. Cito: “La política, más allá de ser el arte del poder y del dominio, lo que debe ser es el arte del bien común. Y precisamente lo que le ha hecho falta a este país es una buena política y políticos orientados al bien común, no al bien personal…”
Posteriormente, ante empresarios de Estados Unidos, aseveró: México “es un país educado en una cultura de la complicidad, corrupción, de tranza, como decimos los mexicanos…” Termino las citas.
Lamentablemente los mensajes quedaron para consumo doméstico, porque en la realidad el discursante es uno de los beneficiarios de esa política del bien personal. Un personaje que se encaramó en el poder por el poder mismo. Un expositor que se ha beneficiado de la complicidad y de la tranza.
Y esta es la urdimbre de conductas de la que surge el liberal salvaje, como se nos adjetiva en el ensayo de Nexos; mexicanos que sólo “encuentran consuelo y esperanza en su familia, idealizada como el refugio donde sí se encuentra apoyo y se pueden compartir valores, penas y miedos, tanto como alegrías y éxitos.” Mexicanos sin nociones de lo que es la responsabilidad cívica del trabajo comunitario. Y por eso… “Dejemos nuestra autosuficiencia actuando desde valores trascendentes que están por encima de los intereses egoístas de los individuos. Dejemos de creer que el individuo es el centro y la medida de todas las cosas, actuando como comunidad. Dejemos de ser individuos resignados, convirtiéndonos con otros en una fuerza subversiva e innovadora responsable de nuestros propios actos.”
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